miércoles, octubre 24, 2007

Dia Siete

El cambio climático no es un problema mundial --- Mario Rajoy, científico experto.

La ducha es uno de los mejores momentos del día. El agua hirviendo que te despeja y te reaviva, el tacto suave de la toalla cuando te envuelve, o el simple calor acogedor que se queda en el cuarto de baño son sensación que me gustaría revivir a lo largo del día, en mas de un instante.
Una vez hecho esto, estoy cambiando mis hábitos alimenticios. Sigo con las cuatro comidas al día, pero eso si, mas concretas. El desayuno brutal, como un equipo de sumo hawaiano, la comida muy ligera, para que el viaje no me adormezca, la merienda suave, para no dar clases a mis educandos con la boca llena, y la cena otra vez fuerte. No se si es algún tipo de dieta, que pueda patentar y sacar pasta, pero es mejor que la del melón. Como diría mas de alguno , como la del cucurucho......

Toda esta parrafada, a que viene, se estarán preguntando mis lectores, viene a que padezco del mal del músico. No, todavía no se me ha ido la pelota ni nada parecido. Lo que pasa es que tengo una dispepsia funcional. Un mal que padecen muchos instrumentistas de viento, por la cual la válvula gástrica se desplaza dejando un hueco por el que pueden emerger reflujos. Vamos, una jodienda, hablando en plata.
No hay cura, solo omeprazol, que es un protector gástrico, que evita los peores síntomas. Total, ya me había acostumbrado a coger una gastritis cada dos meses

Dispepsia funcional inespecífica

Esto ni es una enfermedad ni es un trastorno grave, pero si aconsejo a los músicos que lean mi blog, que lo mediten y vayan al especialista. No siempre son gastroenteritis.

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